La mayoría de los partos vaginales dejan algún punto: un desgarro pequeño o una episiotomía. Casi nadie te explica qué hacer con esa cicatriz — y meses después, muchas mujeres siguen con molestias al sentarse o en las relaciones creyendo que «es lo que hay». No lo es.
Primeras semanas: cicatrización
Higiene con agua (secar bien, sin frotar), cambios frecuentes de compresa, aire cuando puedas y vigilar signos de infección (dolor creciente, mal olor, fiebre) para consultar sin demora. El dolor debe ir a menos semana a semana.
El masaje de la cicatriz: cuándo y cómo
Una vez la herida está completamente cerrada y tu matrona o médico lo confirme — orientativamente a partir de las 4-6 semanas —, el masaje cicatricial ayuda a que el tejido quede elástico y no se adhiera: con un aceite o crema neutra, movilizar suavemente la cicatriz en círculos y en zigzag un par de minutos al día. Si no sabes por dónde empezar o la zona está muy sensible, una fisioterapeuta de suelo pélvico te enseña la técnica en una sesión.
Cuando la cicatriz duele meses después
Dolor puntual al sentarte, escozor, tirantez o dolor en las relaciones meses después del parto apuntan a una cicatriz con adherencias o hipersensibilidad, a menudo con la musculatura de alrededor en tensión defensiva. Tiene tratamiento: terapia manual sobre la cicatriz y la musculatura, desensibilización y trabajo progresivo. Es uno de los motivos de consulta más agradecidos del posparto — y de los más silenciados. Te contamos el resto de la recuperación en nuestro post de recuperación posparto.
Desgarros de tercer y cuarto grado
Los desgarros que afectan al esfínter anal (OASIS) requieren seguimiento especializado desde el principio: rehabilitación específica precoz y control de síntomas intestinales. Si es tu caso y nadie te ha derivado a fisioterapia de suelo pélvico, pídelo — es parte del estándar de cuidados.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo puedo empezar el masaje de la cicatriz?
Cuando la herida esté completamente cerrada y tu matrona o médico lo confirme, orientativamente a partir de las 4-6 semanas del parto. Antes de eso, los cuidados son higiene, aire y vigilar la cicatrización.
¿Es normal que la episiotomía moleste meses después del parto?
Es frecuente, pero no hay que resignarse: el dolor persistente suele deberse a adherencias, hipersensibilidad de la cicatriz o tensión muscular defensiva, y responde bien al tratamiento con fisioterapia especializada.
¿Un desgarro grave me impedirá tener otro parto vaginal?
No necesariamente: tras un desgarro de tercer o cuarto grado, la decisión sobre la vía del siguiente parto se individualiza con tu equipo obstétrico según la recuperación y los síntomas. La rehabilitación del suelo pélvico entre embarazos mejora el punto de partida.



