Suelo pélvico en el embarazo: qué puedes hacer antes del parto (y qué dice la evidencia del masaje perineal)

Estás embarazada y alguien —tu matrona, una amiga, Instagram— te ha hablado del suelo pélvico. Quizá ya notas algún escape al estornudar, o pesadez al final del día. O no notas nada y simplemente quieres llegar al parto lo mejor preparada posible.

Buena noticia: el embarazo es el mejor momento para ocuparse del suelo pélvico, y hay cosas con evidencia real que puedes hacer. También hay mitos. Separamos unas de otros.

Qué le pasa al suelo pélvico en el embarazo

Durante nueve meses, tu suelo pélvico sostiene un peso creciente mientras las hormonas del embarazo hacen los tejidos más laxos —es su trabajo: preparan el cuerpo para el parto. La consecuencia lógica: es normal que el sistema vaya más justo. Escapes ocasionales, pesadez o urgencia al final del embarazo son frecuentes.

Frecuentes, pero no ignorables: los síntomas durante el embarazo son un aviso que merece atención, porque predicen más riesgo de arrastrarlos después del parto. Y ahí está la clave de todo este artículo: lo que hagas ahora cambia lo que pase después.

Lo que tiene mejor evidencia: entrenar durante el embarazo

El dato más sólido de este campo: el entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico durante el embarazo reduce el riesgo de incontinencia urinaria en la gestación y en el posparto. Es prevención barata, sin efectos secundarios y con respaldo de revisiones sistemáticas.

Dos matices importantes:

  • Entrenar no es «hacer Kegels a lo loco». La técnica importa (muchas mujeres contraen mal sin saberlo) y la indicación también: si tienes dolor o tensión perineal, el enfoque cambia. Una valoración con fisioterapeuta especializada al inicio del programa lo resuelve. Aquí explicamos técnica, dosis y contraindicaciones.
  • Entrenar el suelo pélvico no dificulta el parto. Es el miedo clásico y la evidencia lo desmiente: un músculo entrenado no es un músculo rígido; es un músculo que sabe contraerse y relajarse. El trabajo de preparación al parto incluye precisamente aprender a soltarlo.

Además, el ejercicio general durante el embarazo (con adaptaciones y salvo contraindicación obstétrica) es beneficioso para ti y para el bebé. Moverse no es un riesgo: es una recomendación.

El masaje perineal: qué es y qué puede esperarse

A partir de la semana 34-35 aproximadamente, se puede realizar el masaje perineal: estiramientos suaves y progresivos de la zona del periné, unas dos veces por semana, hechos por ti o por tu pareja tras aprender la técnica (tu matrona o tu fisioterapeuta te la enseñan en una sesión).

Lo que dice la evidencia, contado sin inflar: en mujeres primerizas, el masaje perineal reduce el riesgo de desgarros graves y de episiotomía. El efecto es moderado —no es un escudo mágico—, pero es real, es gratis y está en tus manos. Además familiariza la zona con la sensación de estiramiento, algo que muchas mujeres agradecen llegado el momento.

¿Y los dispositivos tipo balón que prometen «entrenar» el canal del parto? Evidencia mucho más floja que su marketing. Si el presupuesto es limitado, la sesión con una profesional que te enseñe el masaje y a relajar el periné rinde infinitamente más.

Cuándo ir a una fisioterapeuta estando embarazada

No hace falta tener un problema para ir: una valoración a mitad de embarazo te dice cómo está tu musculatura, te enseña a contraer y relajar bien, y te deja pauta para los meses siguientes. Pero ve sin dudarlo si tienes:

  • Escapes de orina que van a más.
  • Pesadez o sensación de bulto.
  • Dolor en la pelvis, el pubis o la zona lumbar (el dolor de cintura pélvica del embarazo también es terreno de la fisioterapia).
  • Dolor o tensión en las relaciones.
  • Estreñimiento importante (empujar a diario es lo peor para este sistema).

Nada de eso hay que «aguantarlo porque estás embarazada». Como contamos en «me dijeron que era normal», frecuente no es lo mismo que normal.

Y una cita más para la agenda

Apunta desde ya la que viene después: la valoración postparto a las 6-8 semanas, también si el parto acaba siendo por cesárea. Es la revisión que casi nadie ofrece en España y la que más partido le saca a todo lo que entrenes ahora. Te contamos aquí cómo es la recuperación postparto.

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Contenido revisado por un fisioterapeuta colegiado (Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid, nº 14.810). Esta información es de carácter general y no sustituye la valoración de un profesional sanitario ni las indicaciones de tu matrona u obstetra.

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