«Me dijeron que era normal»: cuándo un síntoma frecuente sí tiene solución

"Es normal después de un parto."
"Con los años pasa."
"Eso les ocurre a todas las mujeres."

Puede que te lo hayan dicho. Y puede que la persona que te lo dijo tuviera buena intención y no se equivocara del todo. Pero hay una palabra que ahí dentro hace mucho daño, y conviene desmontarla.

"Frecuente" no es lo mismo que "normal"

Que algo le pase a mucha gente no significa que tengas que resignarte.

La incontinencia urinaria de esfuerzo es frecuente tras el parto: hasta una de cada tres mujeres la tiene en algún momento. Pero frecuente no es inevitable, y desde luego no es intratable. Las guías clínicas son claras: la fisioterapia del suelo pélvico es la primera línea de tratamiento, y funciona.

Lo mismo con el dolor en las relaciones sexuales. Es frecuente. No es normal, y no hay que aguantarlo.

Por qué te dicen que es normal

Y aquí quiero ser justo, porque esto no va de culpar a nadie.

Tu médico de familia tiene ocho minutos por paciente. Tu ginecólogo te ve para revisar que no haya patología —y si no la hay, técnicamente te está diciendo la verdad: no tienes ninguna enfermedad. El problema es que un suelo pélvico que no funciona bien no es una enfermedad: es una disfunción. No sale en una citología ni en una ecografía rutinaria.

Por eso las pruebas salen bien y tú sigues igual. No estás exagerando. Simplemente te están mirando otra cosa. Si quieres entender qué hace cada profesional, lo explicamos en fisioterapeuta, ginecólogo o urólogo: quién hace qué.

Añade a eso que la fisioterapia de suelo pélvico es una disciplina relativamente joven en España, y que muchos profesionales sanitarios formados hace décadas sencillamente no la tienen presente como opción.

Señales de que merece la pena buscar otra opinión

  • Te han dicho que "está todo bien" pero los síntomas siguen afectando tu día a día.
  • Te han ofrecido solo absorbentes, o "hacer Kegels" sin que nadie te haya valorado ni enseñado a hacerlos.
  • Te han planteado cirugía sin haber probado antes rehabilitación.
  • Han pasado más de seis meses del parto y sigues con escapes, pesadez o dolor.
  • Te duele en las relaciones y te han dicho que "te relajes" o que uses lubricante y ya.

Qué NO estoy diciendo

No dejes tu tratamiento médico. No ignores a tu ginecólogo. No te autodiagnostiques por internet, incluido este artículo.

Lo que digo es que una valoración de suelo pélvico es compatible con todo lo demás, no lo sustituye. Y que si llevas años conviviendo con algo que te limita, tienes derecho a que alguien lo mire con las herramientas adecuadas.

El coste de esperar

Muchas mujeres tardan años en consultar. Por vergüenza, por resignación, porque alguien les dijo que era normal.

Mientras tanto dejan de correr, dejan de reírse fuerte, planifican dónde está el baño antes de salir de casa, evitan la intimidad. Eso no es un problema menor. Es calidad de vida.

Y en la mayoría de los casos, tiene tratamiento.

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Contenido revisado por un fisioterapeuta colegiado (Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid, nº 14.810). Esta información es de carácter general y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si tienes síntomas, consulta con un profesional.

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