Pedir la primera cita de suelo pélvico cuesta. A veces llevas meses dándole vueltas. Y cuando por fin coges el teléfono, lo último que te apetece es hacer preguntas incómodas.
Pero cinco minutos de llamada te pueden ahorrar meses de tratamiento equivocado. Estas son las preguntas que de verdad sirven.
1. "¿Qué formación específica tenéis en suelo pélvico?"
La más importante y la que menos se hace.
Cualquier fisioterapeuta puede tratar suelo pélvico legalmente, pero no todas tienen formación específica. Un máster o un experto universitario no es lo mismo que un curso de fin de semana. Lo explicamos a fondo en cómo saber si una fisioterapeuta está realmente especializada.
Una profesional bien formada responde esto con naturalidad y hasta con orgullo. Si la pregunta genera incomodidad o evasivas, ya tienes información.
2. "¿Hacéis valoración interna?"
Esta pregunta pone nerviosa a mucha gente, pero es clave.
La valoración interna —vaginal o rectal— es la forma directa de saber cómo está tu musculatura: si hay debilidad, exceso de tensión, cicatrices o asimetrías. No siempre es necesaria, y nunca debe hacerse sin tu consentimiento explícito. Pero si en una clínica nunca se hace, están valorando a ciegas.
Preguntarlo por teléfono también te sirve para llegar preparada y no llevarte una sorpresa el primer día.
3. "¿Cuánto dura la primera sesión?"
Una valoración seria no baja de 45-60 minutos. Historia clínica, exploración postural, respiración, abdomen, y valoración del suelo pélvico.
Si te ofrecen una primera consulta de 20 minutos, no es una valoración: es una toma de contacto comercial.
4. "¿Cuántas sesiones suelen necesitarse en un caso como el mío?"
Aquí no busques una cifra exacta —nadie puede dártela sin verte—, sino cómo te responden.
Una buena profesional te dirá que depende de la valoración, te dará un rango orientativo y te explicará de qué depende. Lo que no debería pasar: que te vendan un bono cerrado de 10 o 20 sesiones antes de haberte explorado.
5. "¿Me va a tratar siempre la misma persona?"
En clínicas grandes puedes acabar rotando entre profesionales. No es necesariamente malo, pero en suelo pélvico la continuidad importa: hay confianza de por medio, y repetir tu historia cada sesión desgasta.
6. "¿Qué me llevo de la primera sesión?"
Deberías salir con algo: una explicación clara de qué te pasa, un plan, y normalmente pautas para casa.
Si sales sin entender qué tienes ni qué se va a hacer, algo ha fallado.
Una nota sobre el precio
Preguntar el precio no es de mala educación. Pregunta también si la valoración inicial se cobra aparte y si hay bonos.
Pero no elijas por precio. La sesión más barata que no resuelve tu problema es la más cara de todas.
Y si te da vergüenza preguntar
Es normal. Estás llamando para hablar de algo íntimo con una desconocida.
Pero fíjate: todas estas preguntas son sobre su trabajo, no sobre tu cuerpo. Nadie te va a pedir detalles por teléfono. Y una profesional que se dedica a esto lleva años atendiendo llamadas exactamente como la tuya.
Encuentra una fisioterapeuta de suelo pélvico en tu zona →
Contenido revisado por un fisioterapeuta colegiado (Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid, nº 14.810). Esta información es de carácter general y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.